{"product_id":"la-domesticacion-del-maiz-nuevas-evidencias","title":"La domesticación del maíz. Nuevas evidencias","description":"\u003cp\u003e \u003c\/p\u003e\n\u003cdiv\u003e\n\u003cdiv\u003e\n\u003ctable width=\"100%\"\u003e\n\u003ctbody\u003e\n\u003ctr style=\"font-size: 12px;\"\u003e\n\u003ctd style=\"width: 25%;\"\u003eNúmero\u003c\/td\u003e\n\u003ctd style=\"width: 20%;\"\u003eAño\u003c\/td\u003e\n\u003ctd style=\"width: 55%;\"\u003ePeriodo\u003c\/td\u003e\n\u003c\/tr\u003e\n\u003ctr style=\"font-size: 16px;\"\u003e\n\u003ctd\u003e197\u003c\/td\u003e\n\u003ctd\u003e2026\u003c\/td\u003e\n\u003ctd\u003eMarzo - Abril\u003c\/td\u003e\n\u003c\/tr\u003e\n\u003c\/tbody\u003e\n\u003c\/table\u003e\n\u003c\/div\u003e\n\u003cbr\u003e\n\u003ch2 style=\"margin: 15px 0 0 0\"\u003eLa domesticación del maíz \u003c\/h2\u003e\n\n\u003ch5\u003e\u003cb\u003eRESUMEN DEL NÚMERO:\u003c\/b\u003e\u003c\/h5\u003e\n\u003cp style=\"margin: 5px 0 15px 0\"\u003eEl proceso de domesticación del maíz muestra cómo la selección humana responde a necesidades primarias de obtener recursos alimenticios de mejor calidad y mayor cantidad. A largo plazo, el mejoramiento de esta gramínea incrementó el tamaño de la mazorca, así como el número y tamaño de los granos. Pero esto no es posible explicarlo sin entender que el entorno ecológico y el medio físico también han intervenido en los resultados de los nuevos modelos de plantas. Una mazorca de mayor tamaño se acompaña de un incremento en la superficie fotosintética que aumentará el intercambio gaseoso, producirá más biomasa y, por tanto, se requerirá mayor abasto de agua. Una vez domesticado, el maíz comenzó a moverse de la mano de los humanos. Al combinar restos arqueológicos, fechas y genomas antiguos, la arqueología y la paleogenómica nos permiten seguir esas huellas y reconstruir una historia que no avanza en línea recta, sino como una serie de rutas, regresos y adaptaciones. \nEn este número se abordan temas recientes relacionados con la domesticación del maíz, entre ellos: domesticación de nuevos organismos, restos arqueológicos del maíz, quiénes domesticaron el maíz, la memoria biológica de América, el maíz en El Fuerte de Unión Zapata, Oaxaca, y la Cueva de las Manitas. \u003c\/p\u003e\n\u003cbr\u003e\n\u003ch5\u003e\u003cb\u003eÍNDICE:\u003c\/b\u003e\u003c\/h5\u003e\n\u003ch3 style=\"margin: 15px 0 0 0\"\u003eLa domesticación de organismos. Nuevos panoramas\u003c\/h3\u003e\n\u003ch5 style=\"margin: 5px 0 0 0\"\u003eEduardo Corona M. \u003c\/h5\u003e\n\u003cp style=\"margin: 5px 0 15px 0\"\u003eSe muestra aquí cómo muchas de las prácticas de la domesticación de la naturaleza están cambiando los conceptos clásicos, y que la megadiversidad biológica y la diversidad cultural que posee el país dan la pauta para reconocer que los microorganismos, los hongos y los invertebrados son grupos escasamente estudiados como sujetos de manejo y domesticación. \u003c\/p\u003e\n\n\u003ch3 style=\"margin: 15px 0 0 0\"\u003e¿Qué vemos en los restos arqueológicos del maíz? \u003c\/h3\u003e\n\u003ch5 style=\"margin: 5px 0 0 0\"\u003eYanin Islas Barrios, Vanessa Anaid Flores González, Fanny Anaid Zuñiga Ramírez, Alejandra Quintanar Isaías, Ana Teresa Jaramillo Pérez \u003c\/h5\u003e\n\u003cp style=\"margin: 5px 0 15px 0\"\u003eLa información molecular revela que en el proceso milenario de selección humana del maíz se han acumulado cambios genéticos que tienen una expresión concreta y visible, como lo muestran las hojas de totomoxtle antiguo, que presentan un sistema de soporte muy sólido, típico de gramíneas silvestres. \u003c\/p\u003e\n\n\u003ch3 style=\"margin: 15px 0 0 0\"\u003e¿Quiénes domesticaron al maíz? \u003c\/h3\u003e\n\u003ch5 style=\"margin: 5px 0 0 0\"\u003eInferencias biogeográficas, lingüísticas y arqueológicas\nAlejandro de Ávila Blomberg, Geovanni Martínez Guerra\u003c\/h5\u003e\n\u003cp style=\"margin: 5px 0 15px 0\"\u003eEn este trabajo proponemos que el área de distribución natural de las distintas especies del género \u003cem\u003eZea\u003c\/em\u003e, comparada con el hábitat ancestral que podemos reconstruir para las familias lingüísticas mesoamericanas y cotejada también con la evidencia arqueológica más temprana de la domesticación del grano, aporta datos suficientemente robustos para identificar cuál cultura primigenia debe haber iniciado la transformación del teocintle y el diseño de la milpa. \u003c\/p\u003e\n\n\u003ch3 style=\"margin: 15px 0 0 0\"\u003eEl maíz. Memoria biológica de América\u003c\/h3\u003e\n\u003ch5 style=\"margin: 5px 0 0 0\"\u003eMiguel Vallebueno Estrada\u003c\/h5\u003e\n\u003cp style=\"margin: 5px 0 15px 0\"\u003ePara entender la historia del maíz hay que situarnos 10 000 años atrás, mucho antes de que el alimento pareciera estar siempre disponible. A partir de cuevas, olotes y genomas antiguos, la arqueología y la paleogenómica revelan cómo aquella relación inicial con el teosinte dio origen al maíz, un cultivo que viajó por las Américas, se mezcló con sus parientes silvestres y se transformó junto con las sociedades que lo hicieron suyo. \u003c\/p\u003e\n\n\u003ch3 style=\"margin: 15px 0 0 0\"\u003eLa domesticación del maíz (y otros cultivos) en un paisaje oaxaqueño\u003c\/h3\u003e\n\u003ch5 style=\"margin: 5px 0 0 0\"\u003eAntonio Martínez Tuñón\u003c\/h5\u003e\n\u003cp style=\"margin: 5px 0 15px 0\"\u003eLa domesticación de plantas y animales no fue un evento que ocurriera en un momento dado en un lugar específico, sino un largo proceso que duró miles de años a través de un extenso terreno. \u003c\/p\u003e\n\n\u003ch3 style=\"margin: 15px 0 0 0\"\u003eAporte de la Cueva de las Manitas a la vida mesoamericana\u003c\/h3\u003e\n\u003ch5 style=\"margin: 5px 0 0 0\"\u003eNelly M. Robles García \u003c\/h5\u003e\n\u003cp style=\"margin: 5px 0 15px 0\"\u003eEn este artículo se abordan los elementos interpretativos producto de la ivestigación arqueológica del sitio Cueva de las Manitas, en Cuicatlán, Oaxaca. El proyecto ha identificado elementos que permiten acercarse a ciertas conclusiones acerca del ambiente y las actividades humanas en que se desarrolló el proceso de experimentación y domesticación de plantas, entre ellas el maíz. \u003c\/p\u003e\n\u003cbr\u003e\n\u003ch5\u003e\u003cb\u003eARTÍCULOS FUERA DE DOSIER:\u003c\/b\u003e\u003c\/h5\u003e\n\u003ch3 style=\"margin: 15px 0 0 0\"\u003eUna ciudad, dos nombres. Mexico Tenochtitlan en la escritura jeroglífica náhuatl \u003c\/h3\u003e\n\u003ch5 style=\"margin: 5px 0 0 0\"\u003eMiguel Pastrana Flores\u003c\/h5\u003e\n\u003cp style=\"margin: 5px 0 15px 0\"\u003eDesde las primeras noticias y relaciones escritas hasta la actualidad la doble designación de la ciudad de Motecuhzoma, Mexico Tenochtitlan, se ha constituido en todo un desafío intelectual, de tal suerte que en el curso de cinco centurias se han sucedido interminables discusiones acerca de su etimología, así como sobre su significado simbólico y cultural. \u003c\/p\u003e\n\n\u003ch3 style=\"margin: 15px 0 0 0\"\u003eEl sistema de medición dual de Xochicalco. Un ejemplo de estandarización del ambiente construido\u003c\/h3\u003e\n\u003ch5 style=\"margin: 5px 0 0 0\"\u003eClaudia I. Alvarado León, Geneviève Lucet\u003c\/h5\u003e\n\u003cp style=\"margin: 5px 0 15px 0\"\u003eXochicalco fue planeada mediante un sistema dual de medición altamente estandarizado, que integró instrumentos, numerales, orientación arquitectónica y simbolismo calendárico. \u003c\/p\u003e\n\n\u003ch3 style=\"margin: 15px 0 0 0\"\u003eLa Batea de San Antonio Tecómitl y los contenedores rituales de mazorcas\u003c\/h3\u003e\n\u003ch5 style=\"margin: 5px 0 0 0\"\u003eLeonardo López Luján y Jesper Nielsen\u003c\/h5\u003e\n\u003cp style=\"margin: 5px 0 15px 0\"\u003eUn grupo de fotografías tomadas hace casi un siglo nos revela la pasada existencia de una espectacular escultura prehispánica en la plaza de este poblado de la alcaldía de Milpa Alta. \u003c\/p\u003e\n\u003cbr\u003e\n\u003ch5\u003e\u003cb\u003eSECCIONES:\u003c\/b\u003e\u003c\/h5\u003e\n\u003cbr\u003e\u003ch5 style=\"margin: 5px 0 0 0; font-variant: small-caps\"\u003eDocumento\u003c\/h5\u003e\n\u003ch3 style=\"margin: 15px 0 0 0\"\u003eUna nueva edición del \u003cem\u003eTonalámatl de Aubin\u003c\/em\u003e\n\u003c\/h3\u003e\n\u003ch5 style=\"margin: 5px 0 0 0\"\u003eXavier Noguez \u003c\/h5\u003e\n\u003cp style=\"margin: 5px 0 15px 0\"\u003eDamos la bienvenida a esta compilación de textos que, con serios análisis interdisciplinarios, revisan la materialidad y el contenido del \u003cem\u003eTonalámatl de Aubin\u003c\/em\u003e, un  “Calendario Ydolátrico”, como se describió originalmente. \u003c\/p\u003e\n\u003cbr\u003e\n\u003ch5 style=\"margin: 5px 0 0 0; font-variant: small-caps\"\u003eLo que guardan los antiguos libros\u003c\/h5\u003e\n\u003ch3 style=\"margin: 15px 0 0 0\"\u003eAlgunos rasgos iconográficos del murciélago\u003c\/h3\u003e\n\u003ch5 style=\"margin: 5px 0 0 0\"\u003eManuel A. Hermann Lejarazu\u003c\/h5\u003e\n\u003cp style=\"margin: 5px 0 15px 0\"\u003eEn general, coincido con la aseveración de Caso y Bernal de que el murciélago está representado con características humanas y nunca en una forma naturalista, con excepción de notables ejemplos de cerámica en Colima o un topónimo del \u003cem\u003eMapa de Tlotzin\u003c\/em\u003e, donde aparece de una forma más realista. \u003c\/p\u003e\n\u003cbr\u003e\n\u003ch5 style=\"margin: 5px 0 0 0; font-variant: small-caps\"\u003eMirada (de) vuelta\u003c\/h5\u003e\n\u003ch3 style=\"margin: 15px 0 0 0\"\u003eRetratando el \u003cem\u003ech’ulel\u003c\/em\u003e de la selva y la montaña. La fototeca de Na Bolom, San Cristóbal de las casas, Chiapas. Primera parte\u003c\/h3\u003e\n\u003ch5 style=\"margin: 5px 0 0 0\"\u003eCarlos Arturo Hernández Dávila \u003c\/h5\u003e\n\u003cp style=\"margin: 5px 0 15px 0\"\u003eA partir de este número y durante las siguientes entregas, haremos un homenaje que al mismo tiempo servirá para difundir, entre los lectores de \u003cem\u003eArqueología Mexicana\u003c\/em\u003e, una de las fototecas más respetables dentro y fuera de México, la cual se alberga en el Centro Cultural Na Bolom (Casa del Jaguar, en lengua maya-tzotzil). \u003c\/p\u003e\n\u003cbr\u003e\n\u003ch5 style=\"margin: 5px 0 0 0; font-variant: small-caps\"\u003eLos pueblos originarios hoy\u003c\/h5\u003e\n\u003ch3 style=\"margin: 15px 0 0 0\"\u003eLas enfermedades de etiología cultural \u003c\/h3\u003e\n\u003ch5 style=\"margin: 5px 0 0 0\"\u003eAlicia M. Barabas \u003c\/h5\u003e\n\u003cp style=\"margin: 5px 0 15px 0\"\u003eEntre los rituales de mayor complejidad y convocatoria se encuentran los agrarios, relacionados con las lluvias, las siembras y las cosechas, y los terapéuticos, que buscan la recuperación de la salud, en los que participan especialistas rituales, curanderos y chamanes. \u003c\/p\u003e\n\u003c\/div\u003e","brand":"Arqueología Mexicana","offers":[{"title":"Default Title","offer_id":49336119034008,"sku":"AMR199","price":130.0,"currency_code":"MXN","in_stock":true}],"thumbnail_url":"\/\/cdn.shopify.com\/s\/files\/1\/0600\/7226\/3832\/files\/AMR199_portada.jpg?v=1782484901","url":"https:\/\/tienda.raices.com.mx\/products\/la-domesticacion-del-maiz-nuevas-evidencias","provider":"Tienda web Editorial Raíces, S.A. de C.V.","version":"1.0","type":"link"}